Por qué implementar una política de facultad de detener el trabajo

En el sector de la construcción, no hay nada más importante que la seguridad. No hay escasez de reglas y procedimientos de seguridad, generalmente inmortalizados en un gran manual de empleados. Y probablemente usted también tenga reuniones de seguridad periódicas. Pero hay algo más que puede hacer para que su lugar de trabajo sea más seguro: instaurar una política de facultad de detener el trabajo (stop-work authority, SWA).

En una buena política de facultad de detener el trabajo (stop-work authority, SWA), los empleados tienen derecho a detener el trabajo si una tarea presenta algún peligro para ellos u otras personas. De hecho, es normal que las facultad de detener el trabajo (stop-work authority, SWA) establezcan que hacerlo sea una responsabilidad de los empleados.

Implementar una política de facultad de detener el trabajo (stop-work authority, SWA) es mejor que depender de la norma de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (Occupational Safety and Health Administration, OSHA) que cubre a un empleado en caso de encontrarse en una situación que considere riesgosa. Según la norma de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (Occupational Safety and Health Administration, OSHA), un empleado puede negarse a trabajar si se informó al empleador sobre el riesgo y no se mueve para solucionarlo, si el empleado sinceramente cree que intentar realizar la tarea crea un peligro inminente, si una persona razonable consideraría peligrosa o mortal a la tarea, y si no hay tiempo para que una agencia de cumplimiento realice una inspección y tome una determinación.

Hay dos limitaciones graves a la norma. La primera es que no ofrece un proceso para que el empleado detenga el trabajo si no es este quien está en peligro. La segunda es que, solo porque Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (Occupational Safety and Health Administration, OSHA) tenga una disposición para detener el trabajo, no significa que los empleados se sentirán cómodos al actuar conforme a ella. Por este motivo, muchas empresas tienen una política de facultad de detener el trabajo (stop-work authority, SWA).

Una buena política de facultad de detener el trabajo (stop-work authority, SWA) aclara específicamente que no habrá consecuencias disciplinarias para los empleados que detengan el trabajo, incluidas deducciones en los salarios y limitaciones de tareas.

El proceso de facultad de detener el trabajo (stop-work authority, SWA) debe parecerse a algo como lo siguiente:

  1. Empleado: Detenga la actividad peligrosa de manera calma y aclare a los demás empleados que usted tiene la facultad para hacerlo.
  2. Empleado: Alerte al empleador y a cualquier otro empleado afectado.
  3. Empleador: Investigue el peligro.
  4. Empleador: Elimine el peligro.
  5. Empleado y personal: Vuelva a trabajar.
  6. Empleador: Revise el incidente de detención del trabajo y asegúrese de que la condición de peligro no se repita.

Al igual que en cualquier política corporativa, es clave la promoción de los niveles jerárquicos superiores. Si la alta gerencia no apoya activamente la política de facultad de detener el trabajo (stop-work authority, SWA), nadie más lo hará.

 

 

Kim Slowey es una escritora que ha estado activa en la industria de la construcción durante 25 años y tiene licencia como contratista general certificada en Florida. Obtuvo su licenciatura en Comunicaciones Masivas/Periodismo en University of South Florida y tiene experiencia tanto en la construcción comercial como en la residencial.