Mejores prácticas de seguridad en las zanjas: Planchas, protectores de paneles, carriles y apuntalamiento

Todo trabajador que se desempeñe en una zanja debe comprender claramente los peligros inherentes a su trabajo; entre ellos, la posibilidad de un desmoronamiento se destaca como el más atemorizante. Afortunadamente, la OSHA exige el uso de varias medidas de prevención para proteger a los trabajadores de un desmoronamiento. El tipo de suelo, el contenido de agua del suelo, las condiciones climáticas y el clima general, la profundidad del corte y otros eventos ajenos a la zanja pueden afectar la elección de los procesos de protección que se deben implementar para maximizar el nivel de seguridad de los trabajadores. Las normas de la OSHA para la seguridad en tareas de zanjas y excavación incluyen métodos para hacer taludes, apuntalar y colocar protectores, además de los pasos para instalar y remover sistemas de apoyo de protección.

Además de proteger a los trabajadores de excavación de un colapso estructural, las mismas normas de la OSHA se refieren a la protección contra caídas. Durante el trabajo de excavación, las actividades de construcción que rodean a la zanja pueden distraer a los trabajadores, lo que genera un marco propicio para posibles riesgos de caídas. En las normas de la OSHA se especifica que debe haber barandas, cercos y barricadas en el borde las excavaciones de al menos seis pies de profundidad, especialmente cuando la zanja esté oculta por vegetación u otras barreras visuales.

Barandas y planchas

Los empleadores no pueden asumir que todos los empleados que trabajan en una excavación comprenden el potencial riesgo de caídas. Un sistema de protección contra caídas consiste en puntales de protección que se conectan firmemente a la parte superior de un panel de carriles o de un protector para zanjas. Los carriles de cuatro a seis pies de ancho pueden soportar una carga de 300 a 500 libras en cualquier punto del sistema de protección contra caídas. Las planchas para zanjas también sirven como una superficie segura que se despliega de un borde al otro de una zanja para permitir el tráfico a pie o de vehículos.

Laminado

El laminado espaciado (o apuntalamiento puntual) consiste en colocar puntales de madera, riostras, puntales ajustables u otros materiales alrededor de los bordes de una excavación proyectada. Se extienden tablones horizontales entre los materiales verticales para dar apoyo al laminado, y el laminado cerrado crea una pared de planchas macizas continuas a lo largo de toda la zanja.

Carriles laterales

En los sitios de excavación más pequeños se puede utilizar un carril lateral compuesto por paneles de acero y puntales verticales de acero. Utilizar un sistema de apuntalamiento con componentes más livianos en lugar de una protección completa para zanjas permite el ingreso de los equipos de excavación. Los carriles laterales se instalan durante la excavación, y los paneles se deslizan dentro de carriles integrados en los puntales verticales.

Sistemas de apuntalamiento

Un sistema de apuntalamiento impide el movimiento del suelo, de las líneas subterráneas de servicios, de los caminos o de los cimientos, algo muy importante. Hechos con postes, vigas, puntales y laminado, el apuntalamiento o los protectores brindan protección si el lugar o la profundidad de corte de la zanja no permiten regresar el talud al ángulo máximo permisible. Los sistemas de apuntalamiento se colocan de arriba hacia abajo y se los quita de abajo hacia arriba; el sistema puede adaptarse fácilmente a zanjas de diversas profundidades y anchos.

Aunque en los sistemas de apuntalamiento tradicionales se utilizaban maderos, los sistemas de apuntalamiento hidráulicos hechos de aluminio o acero prefabricados se han convertido en una alternativa más popular. Gracias a los materiales más livianos que se utilizan en el apuntalamiento, un trabajador puede colocar fácilmente todo el sistema. Los manómetros ubicados en varios puntos del sistema garantizan una distribución uniforme de la presión hidráulica en toda la zanja.

Los sistemas de apuntalamiento neumáticos funcionan sobre la base del mismo principio que los hidráulicos, pero necesitan un compresor de aire en el lugar. Luego de que el aire comprimido expande los puntales ajustables hasta que quedan en su posición, los pasadores traban los puntales ajustables para lograr la estabilidad que se desea. Si bien los sistemas de apuntalamiento hidráulicos siguen siendo populares, los sistemas de apuntalamiento neumáticos ofrecen la ventaja de un apoyo limpio sin necesidad de usar líquidos.

Protectores para zanjas

Las normas de la OSHA (Administración de Seguridad y Salud Ocupacionales) permiten el uso de protectores prefabricados o cajas para zanjas portátiles en lugar de sistemas de apuntalamiento fijos si los protectores proporcionan un nivel de protección equivalente o superior; estos protectores deben resistir los efectos de las combaduras, las oscilaciones verticales y las vibraciones. Las normas de la OSHA también exigen que un empleado debidamente capacitado realice una inspección y mantenimiento periódicos de estos protectores. Para garantizar la estabilidad, el área excavada entre el exterior de la caja y la cara de trabajo de la zanja debe ser lo más pequeña posible en todo momento.

Tanto por la posibilidad de peligros como por la complejidad del trabajo de excavación, en algunas operaciones de zanjas incluso se puede combinar el uso de protectores con taludes para ofrecer más protección. Mientras que algunos protectores para zanjas están hechos con planchas de acero soldadas a una estructura de acero pesada, otras son de laminado de aluminio o fibra de vidrio. Los trabajadores solo deben accionar dentro de la protección de la caja y, en caso de un corrimiento de tierra, deben permanecer dentro de la caja para protegerse.