Ventilación correcta para el trabajo en zanjas

El trabajo en zanjas exige que los contratistas y los trabajadores operen en un entorno que puede tener altos niveles de gases como nitrógeno, argón, dióxido de carbono y metano; estos gases interfieren con la capacidad del cuerpo para absorber y transmitir oxígeno a los tejidos y eso puede generar desvanecimientos o incluso la muerte por sofocación. Un ambiente con cantidad deficiente de oxígeno se define como un entorno en el que solo hay 19.5 por ciento del oxígeno necesario para la respiración de los seres humanos. Además de generar riesgos de asfixia, la concentración incorrecta de gases puede volverse inflamable o explosiva.

Cuando los trabajadores ingresan a una zanja o a un espacio cerrado, es necesario que haya ventilación continua para su seguridad, a menos que el ambiente ya sea de bajo riesgo. Cuando está instalado correctamente, un sistema de ventilación por aire a presión debería ventilar adecuadamente todas las áreas ocupadas dentro de un espacio cerrado. La instalación correcta de un sistema de ventilación en una zanja depende de la ubicación y disposición de los ventiladores o de otros equipos para mover aire. Todos estos factores mantienen la concentración de sustancias contaminantes aerotransportadas y gases por debajo de los límites de exposición.

Métodos de ventilación

Los sistemas de ventilación por aire a presión que se utilizan para el trabajo en zanjas y en espacios cerrados requieren una fuente de aire limpio, un ventilador a diésel/gasolina/eléctrico y un sistema de ductos portátil. Los ventiladores a gasolina y a diésel pueden proporcionar 12,000 pies cúbicos por minuto (CFM) de caudal de aire limpio y funcionar durante casi ocho horas con cinco galones de combustible. Debido al volumen de aire que impulsa un ventilador a gasolina o a diésel, la mayoría de las versiones tiene una entrada y una salida de 18 pulgadas de diámetros. Los ventiladores a gasolina y a diésel también tienen impulsores de aluminio para reducir cualquier probabilidad de explosión.

Los ventiladores eléctricos proporcionan menos volumen que los ventiladores a gasolina, con un rango de 736 CFM a 1077 CFM de aire limpio. Según lo que se necesite, los fabricantes ofrecen ventiladores de 12 V CC y ventiladores de 120 V CA. Estos ventiladores tienen ventiladores centrífugos radiales o axiales impulsados por una combinación de correas y poleas. Los fabricantes habitualmente ofrecen ductos de 15 y de 25 pies de largo.

Los ventiladores para lugares peligrosos deben cumplir con las definiciones del NEC (Código Eléctrico Nacional) correspondientes a lugares peligrosos Clase II, Grupo D; Clase II, Grupo G y Clase III. Todos los ventiladores que deban usarse en lugares peligrosos deben tener motores no ventilados totalmente cerrados, carcasas y chasis de sopladores de aluminio, dispositivos de apagado automático, sujetadores a prueba de chispa y filtros de entrada y escape a prueba de chispa.

Los sistemas de ductos que se utilizan con ventiladores para lugares peligrosos también deben cumplir con las regulaciones para lugares peligrosos pertinentes. A diferencia de los sistemas de ductos que se utilizan para lugares no peligrosos, en este caso conducen y disipan las cargas eléctricas creadas por el movimiento del aire que circula por el ducto. Una carga eléctrica estática se conduce por toda la longitud del ducto hasta que se disipa en el cable a tierra del cable de alimentación del ventilador. Siempre inspeccione los ductos con capacidad de conducción de cargas estáticas para verificar su integridad estructural.

Montar ventiladores

Independientemente del tipo de ventilador, su soplador se debe ubicar a una distancia segura del espacio cerrado. Purgue el ducto del soplador al nivel de la calle durante al menos un minuto antes de colocarlo en el área de trabajo cerrada. Siempre asegúrese de que la fuente de aire que se utilice para la ventilación permanezca limpia y libre de cualquier vapor o gas perjudicial. Si el ambiente del espacio cerrado es potencialmente inflamable, los equipos de ventilación deben tener las conexiones de unión eléctrica y a tierra necesarias para prevenir descargas de electricidad estática. Los ventiladores para lugares peligrosos deben tener cables de alimentación certificados por el Código Eléctrico Nacional como aptos para lugares peligrosos.

Debe haber ventilación continua siempre que la zanja o el espacio cerrado estén ocupados. Si los equipos de ventilación bloquean o restringen el acceso a un espacio cerrado se deben implementar las debidas precauciones para proporcionar aire respirable a los ocupantes hasta que puedan salir del espacio. Cuando se utilice un ventilador para eliminar los peligros de un ambiente, el ventilador centrífugo deberá funcionar hasta que en las pruebas realizadas con un detector multigases se confirme que ya es seguro ingresar a la zanja.