De monstruoso a hermoso: Transformación de sitios urbanos industriales degradados

Las zonas industriales degradadas tienen reputaciones que podrían describirse como tóxicas. Estos paisajes urbanos, a menudo propiedades industriales abandonadas, vienen con inquietudes medioambientales y, con frecuencia, males y delincuencia. Pero con inversión e imaginación, se transforman en destinos agradables para vivir, trabajar y jugar.

Restaurar sitios de zonas industriales degradadas para el bien de la comunidad es un ejemplo de un nuevo concepto conocido como “creación de entornos urbanos”.

“En vez de enfocarse en los problemas ambientales, ahora se trata de centrarse más en cómo insertar los recursos de las zonas industriales degradadas en la imagen general de los planes de revitalización de la comunidad”, asegura Blase Leven, coordinador del programa Asistencia Técnica para Zonas Industriales Degradadas (Technical Assistance to Brownfields, TAB) de Kansas State University.

Las ciudades quieren ir más allá que simplemente cubrir esas zonas poco agradables de ver, afirma Leven. Las comunidades desean atraer empleos, y la construcción de nuevas zonas habitacionales, tiendas minoristas y servicios recreativos en los sitios de zonas industriales degradadas puede ayudar a atraer nuevas industrias.

Como normalmente se les ha tratado con negligencia, las zonas industriales degradadas con frecuencia se pueden comprar a precios bajos. Los directores motivados de desarrollo económico en ciudades grandes y pequeñas pueden calificar para varias subvenciones federales y estatales con fines de evaluación y limpieza. La Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency, EPA), el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, el Departamento de Agricultura, el Departamento de Transporte y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército se encuentran entre las agencias federales que dan dinero como incentivo para que las entidades privadas adquieran y mejoren estas propiedades.

Se desarrolla una historia de repunte en Springfield, Misuri. Las viejas ferrovías, las inundaciones constantes y los sitios industriales abandonados se sumaron al deteriorado centro urbano. La ciudad está usando cuatro de los principales programas de asistencia de zonas industriales degradadas de la EPA, además de créditos con bajos intereses e incentivos fiscales para limpieza y construcción en zonas industriales degradadas, para lograr una nueva visión de la comunidad.

Los funcionarios de la ciudad aseguraron más de $7 millones en subvenciones de la EPA. Ese apoyo fue suficiente para eliminar el misterio y el miedo de estos sitios abandonados, e inspiró una inversión privada de $460 millones para el parque Jordan Valley, que ahora alberga instalaciones de investigación de tecnología de punta en lo que antes era un viejo molino de granos y una microcervecería que antes fue un molino de alimentos, un depósito de carbón mineral y una fábrica de crema de maní.

Los costos de limpieza de los sitios de zonas industriales degradadas pueden ser significativos, pero, por otra parte, algunos materiales de construcción se pueden reutilizar en vez de enviarlos al relleno sanitario.

“Hay mucho trabajo de demolición de por medio, pero la deconstrucción permite usar parte de esos materiales de maneras geniales y para generar ahorros en los costos”, dice Leven. Por ejemplo, un elevador de granos se puede convertir en un jardín vertical.

Hay ayuda para proyectos de restauración para comunidades que la quieran. Los expertos de TAB de Kansas State University, lo que incluye planificadores, ingenieros ambientales y especialistas en desarrollo económico, prestan servicio a cuatro regiones de la EPA que abarcan 21 estados. Otros estados pueden buscar asistencia para zonas industriales degradadas de expertos de TAB en el New Jersey Institute of Technology o el Center for Creative Land Recycling.

Aunque la EPA es un objetivo para recortes pronunciados de presupuestos en la nueva administración, el jefe de la EPA, Scott Pruitt, aseguró a United States Conference of Mayors el 2 de marzo que los fondos para programas Superfund y para zonas industriales degradadas son “esenciales”.

Casi medio millón de sitios de zonas industriales degradadas aún necesitan atención en Estados Unidos. Y esto representa oportunidades.

 

 

Marsha Walton es productora de difusiones y reportera de temas de ciencia, tecnología y medio ambiente. Trabajó para la Fundación Nacional para la Ciencia, la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, el programa de conservación de PBS “This American Land” (Esta tierra estadounidense) y la Unidad de Ciencia y Tecnología de la CNN.