Cómo mantener el chasis de equipos pesados

En primavera, los equipos de movimiento de tierra de todos los tamaños y modelos se ponen en marcha, listos para enfrentarse al duro y sucio trabajo de excavación, demolición y traslado de los escombros de construcción.

Este trabajo puede afectar negativamente a los equipos pesados si el mantenimiento diario no se considera como prioridad, especialmente cuando se trata del chasis. La regla básica es que el chasis represente el 20 por ciento del costo inicial de la máquina, pero el 50 por ciento de las facturas de reparación, de modo que literalmente su cuidado amortice gastos.

El chasis de un equipo sobre orugas es similar tanto si se trata de un buldócer, una excavadora o un cargador debido a que el chasis se ubica dentro del mecanismo de orugas. Principalmente se trata de piezas móviles que incluyen eslabones, clavijas, bujes, piñones, rodillos, poleas tensoras, zapatas y bastidores que sostienen la máquina y le permiten avanzar. (Una máquina con ruedas no tiene orugas, sino que, en su lugar, depende de ruedas y frenos, lo cual hace que sea menos costosa de mantener.)

Una de las cosas más importantes que un operador, u otra persona designada para la tarea, puede hacer al finalizar cada día de trabajo es limpiar el chasis. Según el nivel de suciedad en el lugar, se podría necesitar una manguera o una pala para realizar esta tarea. Si el chasis queda sucio, los residuos comenzarán a desgastar las piezas, especialmente en temperaturas muy bajas en las que el lodo se endurece y puede interferir en las guías y los rodillos de las orugas.

También es clave hacer una inspección diaria de los componentes del chasis antes de ponerlo en funcionamiento para verificar si hay desgaste o faltan piezas. Como parte de la inspección, el operador debe anticiparse a las actividades del día y decidir si la tensión actual de las orugas es adecuada. Por ejemplo, si la maquinaria realizará trabajos en terrenos blandos o con lodo, la tensión se debe aflojar un poco. Operar con las orugas demasiado ajustadas o demasiado sueltas puede reducir la vida útil del chasis.  Además, se debe considerar si el ancho de la zapata es adecuado para el terreno del día.

Usar el equipo de la manera prevista por el fabricante durante la operación también es importante para mantener el chasis. Evite que funcione sobre asfalto rugoso o cualquier otra superficie que pueda dañar las orugas, y no de giros bruscos que puedan sacar a la máquina de las orugas y aumentar el desgaste.

Si utiliza un poco de sentido común (y el manual del propietario), podrá aprovechar al máximo la vida útil del chasis y evitar grandes facturas de reparación mientras tanto.

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Kim Slowey es una escritora que ha estado activa en la industria de la construcción durante 25 años y tiene licencia como contratista general certificada en Florida. Obtuvo su licenciatura en Comunicaciones Masivas/Periodismo en University of South Florida y tiene experiencia tanto en la construcción comercial como en la residencial.